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29 de diciembre de 2016

BIRDEMIC: SHOCK AND TERROR en Terror.Team


Aprovechando la última semana del año, en la que se celebra el día de los inocentes, en Terror Team tuvimos la feliz idea de organizar un amigo enemigo invisible en la que cada uno de los miembros de la web nos "regalamos" una de las peores películas que se nos ocurren a quien nos haya tocado en gracia. Es una gran ocasión para convertirse en víctima y verdugo al mismo tiempo, de disfrutar enviando bazofias y sufrir al mismo tiempo con tu "premio". El caso es que el compañero Mario tuvo a bien otorgarme el visionado de una de las peores cosas que he visto en mi vida: Birdemic: Shock and Terror (2010), verdadera basura de proporciones infinitas cuyo visionado supone un esfuerzo titánico. Si tenéis curiosidad por leer mis impresiones y descubrir si "Birdemic" me ha dejado secuelas, podéis leer el artículo completo en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:



24 de diciembre de 2016

EL EXTRAÑO en Terror.Team


Durante los últimos años, Corea del Sur nos ha brindado una lista de thrillers memorables, demostrando que sus directores dominan el género de manera abrumadora. En Terror Team hablo de El Extraño (The Wailing), reciente obra de Na Jong-Jin que añade toques sobrenaturales al thriller, elevando la película sobre las demás. ¿La película del año? Posiblemente.

Podéis leer el artículo completo en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:



THE GODDAMNED en El Heraldo de Galactus


Crudeza, suciedad, salvajismo y desesperanza. No es eso lo que uno espera encontrar en una historia basada en relatos bíblicos, pero Jason Aaron y R.M. Guéra, el tándem creativo que repite tras Scalped, han decidido aportar esta nueva visión sobre una parte de la mitología cristiana.
Hablamos de The Goddamned, serie abierta de Image que sitúa este primer arco justo antes del diluvio universal.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

The Goddamned, antes del diluvio



21 de diciembre de 2016

LA DONCELLA (Park Chan-Wook, 2016)


La joven Sookee llega a una gran mansión para trabajar como doncella de Hideko, una dama que está enclaustrada sin haber salido al exterior en años. La criada esconde un secreto, y es que forma parte de un plan para estafar a los dueños de la mansión. Sin embargo, pronto surgirán emociones que pondrán en peligro el plan.

Como podréis leer en la sinopsis, la trama de La Doncella (The Handmaiden/Ah-ga-ssi) parece totalmente propia de un telefilme de sobremesa de esos que nos ayudan a echar una siestecita. En manos de Park Chan-Wook, en cambio, tal historia se convierte en una de las películas del año. Estamos ante otro ejemplo del buen hacer que tienen los coreanos a la hora de mezclar géneros, ya que podríamos catalogar el filme como drama erótico, aunque el director subvierte el género introduciendo elementos de thriller, comedia o incluso de las historias de venganza con las que Park Chan-Wook saltó a la fama.

"La Doncella" está estructurada en tres actos complementarios pero bien diferenciados. Park Chan-Wook nos lleva de la mano contándonos una historia nada complicada durante el primer acto, con un tono desenfadado e incluso humorístico por momentos. Pero de repente nos sorprende con un golpe de efecto inesperado que nos deja confundidos. Durante el segundo acto se nos desvela la verdadera naturaleza de la película, que se remata en el tercer acto con las partes más truculentas aunque sin perder un fino humor negro que está siempre presente.
Aunque la película lleva el sello inconfundible del director, sorprende ver la delicadeza con la que Park Chan-Wook ha plasmado la historia de amor, otorgándole una naturalidad especial en las muy explícitas escenas de sexo. Podemos ver en este sentido cierta influencia de El imperio de los sentidos (Nagisa Oshima, 1976), aunque no veo aquí intención de crear controversia. El guión adapta una novela de la escritora Sarah Waters titulada Fingersmith (publicada en España como Falsa identidad), y ofrece interesantes recovecos que son aprovechados como nadie por el autor de Oldboy para engatusar al espectador desde el principio.

El virtuosismo en la dirección queda patente en el aire clásico que desprende la película, desarrollando un preciosismo visual y estético que puede recordarnos a Las amistades peligrosas (Stephen Frears, 1988), con la que también comparte la perversión oculta tras algunos personajes. Técnicamente la película es irreprochable, contando con una dirección artística esplendorosa y un minucioso cuidado por el detalle. Todo ello aderezado por una banda sonora imperial creada por Jo Yeong-wook, que con sus temas llena las imágenes con un aire a historia clásica de las grandes.

Supongo que a la mayoría le dirán poco o nada los nombres de los intérpretes de la película, pero ahí van ya que su trabajo está a la altura. Las actrices Kim Min-hee y Kim Tae-ri derrochan carisma y sensualidad a partes iguales, sustentando la película a menudo con sus miradas, gestos y complicidad. El principal contrapunto lo encontramos en los intérpretes masculinos Ha Jung-woo (The yellow sea) y Jo Jin-wong en dos roles muy diferentes que tienen su importancia aunque quedan eclipsados por los personajes femeninos.

Posiblemente sea "La doncella" una de las películas más accesibles de Park Chan-Wook por lo que resulta fácil recomendarla a todo el público en general pese a sus escenas subidas de tono. En mi opinión estamos ante un ejemplo de gran cine, muy clásico pero con el toque diferenciador de un director sublime.

Mi nota: 8

18 de diciembre de 2016

ANIMALES NOCTURNOS (Tom Ford, 2016)

El inicio de Animales Nocturnos es toda una declaración de intenciones. Una serie de bailarinas totalmente desnudas ejecutan unos sugerentes bailes en primer plano. Las bailarinas deben estar cercanas a los 200 kilos de peso, por lo que las imágenes, reproducidas en cámara lenta ante el sorprendido espectador, resultan grotescas y muy lynchianas. Este impactante arranque contrasta poderosamente con lo que veremos en el resto de película, ya que todos los personajes, sean principales o secundarios, aparecerán guapos y estilizados.

El debutante director Tom Ford (famoso diseñador de moda) parece querer ofrecer una crítica a lo superficial de la imagen y la esclavitud del ser humano moderno ante ella, aunque lo hace de una manera sutil y poco clara. La película alterna varias narraciones que, en realidad, son una misma. En una de ellas asistimos a las paranoias personales de una mujer que parece haber triunfado en la vida pero que se muestra tremendamente infeliz, perseguida por un pasado traumático. Un día recibe un manuscrito con una novela escrita por su antigua pareja. La narración de la novela será la otra gran protagonista de la película, convirtiéndose en una extraña metáfora de la historia personal de la mujer. Tom Ford logra que la contraposición entre ambas historias resulte intrigante, mostrando un gran contraste entre la frialdad y melancolía de una con la descarnada y a la vez contenida violencia cercana al western de la otra. El problema es que, aunque los continuos saltos en la narración están muy bien integrados, la metáfora que busca el director resulta, en mi opinión, algo confusa, convirtiendo la relación entre ambas tramas en algo poco claro. Es como si estuviéramos viendo dos películas al mismo tiempo, y da la sensación de que hubieran funcionado mejor por separado que mezcladas de esta manera.

Como no podía ser de otro modo proviniendo del mundo de la moda, Tom Ford aplica un filtro visual muy indie y muy limpio a la par que elegante. Esto queda muy bien en la trama más intimista, pero tal vez la parte de la novela pedía una imagen más sucia y polvorienta. En cuanto a los intérpretes, Amy Adams sigue con el buen tono que ya demostró en La Llegada (Arrival), convirtiéndose en uno de los nombres propios de este 2016. Jake Gyllenhaal también cumple con creces, aunque le veo un escalón por debajo de su compañera de reparto. Tal vez la poca sangre de su personaje le perjudique. Otro que acostumbra a no fallar es Michael Shannon, aquí bastante convincente como agente de la ley de vuelta de todo y casi deshauciado. Tal vez sea el apartado actoral lo mejor de la película.

En conclusión, creo que "Animales Nocturnos" está llena de buenas intenciones, pero considero que Tom Ford no ha logrado darle una cohesión total al guión. Por ello, termina siendo una película irregular que personalmente me ha dejado bastante frío pese al buen hacer del reparto.

Mi nota: 4

11 de diciembre de 2016

ÚLTIMAS ENTRADAS en Terror Team

La enorme cantidad de contenidos que mis compañeros de Terror.Team y yo mismo estamos generando (y unas merecidas vacaciones) me ha dificultado ir anunciando mis contribuciones de una en una, por lo que haré un pequeño resumen a continuación.


  • La buena gente de Platanobolígrafo tuvo a bien permitirnos acceder a una copia de La noche del virgen, debut en el largometraje del bilbaíno Roberto San Sebastián. Se trata de una película de difícil clasificación, que cuenta la historia de Nico, un joven dispuesto a perder su virginidad durante la noche de fin de año. Una enigmática mujer madura le llevará a su casa y dará comienzo una verdadera escalada de sexo, violencia y un incesante chorreo de líquidos y fluidos. 


  • Seguimos con una curiosa iniciativa, la I Semana Espacial Terror Team, en la que durante 7 días hemos ido colgando críticas de películas de terror ambientadas en el espacio. Siempre intentamos escapar de lo convencional, por lo que seguramente nuestra selección de títulos se parezca poco a la que podáis ver en otros sitios. Mi aportación fue Inseminoid (1981), un impagable exploit de Alien que mezcla elementos de terror claustrofóbico con subgéneros como el slasher, en decorados de cartón piedra. Os recomiendo también hacer un repaso a los títulos que mis compañeros han elegido, porque no tienen precio. 


  • Termino con House of Penance, un interesantísimo cómic publicado en Estados Unidos por Boom! Studios que se adentra en la misteriosa mansión Winchester. Con un dibujo excepcional, la historia nos impregna de la locura de Sarah Winchester, que decidió erigir un edificio con una arquitectura absolutamente delirante. Además de la reseña del cómic, podéis encontrar un resumen de la fascinante historia real de la Casa Winchester.


10 de diciembre de 2016

STRANGE FRUIT en El Heraldo de Galactus

Estamos en 1927, y la localidad de Chatterley, Mississippi, es una auténtica olla a presión a punto de explotar. Las incesantes tormentas están anegando el pueblo y amenazan con reventar el dique de contención construido, mientras que las tensiones raciales entre los habitantes están alcanzando un punto crítico. En medio de todo esto, un extraño artefacto se estrella cerca de la presa, y de él surgirá un ser que lo cambiará todo.

Esta es la premisa de Strange Fruit, miniserie de 4 números publicada en los USA por Boom! Studios y creada por Mark Waid y J.G. Jones. Y de ella hablamos con profundidad en El Heraldo de Galactus.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:




5 de diciembre de 2016

ALIADOS (Robert Zemeckis, 2016)

Con mucha curiosidad y sin saber por dónde irían los tiros, acudí a ver la última película de Robert Zemeckis pese a que, de sus últimas producciones, sólo tenía la referencia de El desafío (2015). Es este uno de los pocos casos en los que pude llegar a la sala de cine totalmente virgen respecto a la película, ya que la única información que tenía de ella era el póster y la sinopsis leída en algún medio. Puedo adelantar ya que he salido muy contento tras el visionado.

Con Zemeckis uno puede prever una esmerada producción a nivel técnico, una cuidada ambientación y momentos espectaculares. Lo que no me esperaba es encontrarme una película totalmente sobria, con muy escasos y breves momentos de acción pero con un tono de thriller clásico en el que la tensión va en aumento dentro de lo contenido que resulta todo. Estamos ante un thriller de espionaje con mayúsculas, nada de cosas tipo James Bond sino algo mucho más realista. El ritmo es sorprendentemente lento para un director acostumbrado a tramas trepidantes con poco respiro, pero la pausa que aplica aquí Zemeckis es perfecta para la historia que nos cuenta, deteniéndose cuando es requerido para ilustrar con detalle el trasfondo de la situación y los personajes. Se nota la experiencia del ya veterano director, porque todo funciona como un reloj sin tener que recurrir a estridencias. La ambientación es espectacular, y una vez más el director logra trasladarnos a la época en que transcurre la película de un modo increíble, mimando hasta los más mínimos detalles de vestuario, decorados y todo tipo de atrezzo.

El guión es obra de Steven Knight, que ya escribió cosas tan interesantes como Promesas del Este (2007), la serie de televisión Peaky Blinders o el thriller Locke (2013), que también dirigió. El libreto sin duda es el que marca el tempo de la película con maestría, ofreciendo una trama basada en dobles lecturas y que consigue enganchar al espectador desde el principio. Podría tildarse de ligeramente tramposo al ocultarnos información deliberadamente, pero supongo que ello es necesario para mantener la incertidumbre hasta el final. Tal vez lo único cuestionable sea la introducción de un lacrimógeno epílogo que, creo, se podían haber ahorrado.

La película se sustenta interpretativamente en el trabajo de Brad Pitt y Marion Cotillard. En mi opinión, encontramos aquí uno de los pocos puntos flojos de "Aliados". La actriz francesa está fenomenal, muy comedida pero sabiendo dotar a su personaje del necesario punto enigmático que le otorga el guión. Sin embargo, el trabajo de Brad Pitt se me antoja algo desganado, demasiado frío en comparación con su partenaire. Además, detecto algo raro en su cara (posiblemente el bótox) que parece impedirle hacer cualquier tipo de gesticulación.  

Es una grata sorpresa cuando un director de trayectoria tan larga y exitosa logra cogerte desprevenido ofreciendo algo que no esperabas. Y Robert Zemeckis me ha sorprendido con esta película tan sobria y elegante. Por mi parte, muy recomendada.

Mi nota: 8

29 de noviembre de 2016

DOCTOR STRANGE (Scott Derrickson, 2016)

Marvel sigue extendiendo sus tentáculos por todos lados, aumentando hasta el infinito su universo cinematográfico a base de introducir continuamente nuevos personajes, ya sea en películas grupales o, como es el caso, en una película dedicada por entero al personaje que corresponda. En esta ocasión, el estudio intenta repetir la exitosa jugada de Ant-Man (Peyton Reed, 2015) con uno de esos personajes poco conocidos entre el gran público pero que arrastra un gran culto entre los lectores de "la casa de las ideas", nada menos que el Doctor Extraño, aquí convenientemente localizado como Doctor Strange.

Scott Derrickson (Sinister, Líbranos del mal) es el director encargado de realizar esta primera incursión de la Marvel cinematográfica en el "mundo místico", y en mi opinión se salda con un resultado irregular. Aunque se aleja de otras producciones marvelitas gracias a lo diferente que puede parecer el personaje respecto a los superhéroes convencionales, en realidad tenemos aquí una típica película de origen, que no deja de seguir al dedillo la estructura a la que nos ha acostumbrado el estudio. Esto no es ni bueno ni malo, simplemente vuelve a poner de manifiesto que será complicado ver un tipo de película realmente original mientras la gallina de los huevos de oro siga siendo tan productiva.

Una vez más, se nos ofrece una cinta de buen ritmo, cargada de efectos infográficos de calidad y con un personaje principal bastante carismático y mucho más socarrón que en el cómic. El problema es que todo esto ya lo damos por supuesto, y empezamos a requerir algo más para sentirnos sorprendidos. El guión resulta poco novedoso a estas alturas, con una trama de origen que reviste cierto interés. Pero en cuanto empezamos a ver capas con vida propia, un repetitivo abuso del cgi expoliado sin remilgos de Origen, y chascarrillos que la película no pedía, la cosa pierde vigor. Sin duda lo mejor de la película lo encontramos en el espectacular primer "viaje astral" del protagonista, en el que los efectos especiales realmente logran sorprender con una cuasi modernización del famoso viaje estelar que Kubrick se inventó en 2001, una odisea del espacio. Por cierto, me gustaría que alguien experto en el personaje me sacara de dudas, porque me da la sensación que con Dormammu, el villano de la función, han hecho algo parecido a lo que hicieron con Galactus en Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (Tim Story, 2007). Aquí Dormammu queda convertido en una especie de demonio interdimensional que no termina de quedar bien en pantalla.

Aparte de ello, es la interpretación de Benedict Cumberbatch la que imprime mayor atractivo al asunto. Porque Cumberbatch logra hacer suyo al personaje y al mismo tiempo le da un tono que empasta perfectamente con el universo cinemático Marvel. El actor británico derrocha carisma, lo cual hace que sus compañeros de reparto queden doblemente desdibujados. Rachel McAdams hace el típico personaje femenino comparsa, lo mismo que le sucede al personaje de Chiwetel Ejiofor. Algo más de presencia destilan Mads Mikkelsen y Tilda Swinton, aunque en mi opinión podrían haber dado todavía más juego.

A pesar de representar algo nuevo dentro del universo cinematográfico Marvel, un tanto apartado del resto de iconografía creada hasta ahora, Dr. Strange se me antoja como algo cercano al punto de saturación. No esta mal, pero aunque abre nuevos caminos a explorar dentro del universo Marvel, no deja de ser lo mismo de siempre en cuestión de películas de superhéroes.

Mi nota: 5

25 de noviembre de 2016

PAST THE LAST MOUNTAIN en El Heraldo de Galactus


Un troll, un fauno y un dragón se dirigen hacia la libertad. Parece el inicio de un chiste, pero se trata del comienzo de Past the last mountain, curioso cómic en cuatro episodios creado por Paul Allor (Strange Nation, Tet) y Louie Joyce para la editorial digital Comics Experience.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:



21 de noviembre de 2016

LA LLEGADA (Denis Villeneuve, 2016)

Unas misteriosas naves de origen extraterrestre han aparecido de repente en 12 ciudades de la Tierra. Sin saber cuáles son las verdaderas intenciones de los visitantes, el gobierno americano envía a un científico y una lingüista para intentar establecer una comunicación.

La llegada bien puede ser la película que nos permita filtrar entre nuestros conocidos a aquellos que son verdaderos seguidores de la ciencia ficción de los que sólo disfrutan de aventuras espaciales sin ningún calado. El arranque de "La Llegada" representa para un servidor, y supongo que para cualquier persona que haya crecido leyendo ciencia ficción hard, la mejor traslación a la pantalla que se ha hecho de una premisa compartida por numerosos relatos. No he leído la novela de Ted Chiang en la que se basa la película, pero no resulta difícil imaginar el primer tramo de "La llegada" como parte de un relato firmado por Arthur C. Clarke. Sólo por esos minutos en los que asistimos a los efectos que provoca en la ciudadanía la aparición de una serie de naves alienígenas ya merece la pena ver la película, ya que suponen un fantástico homenaje a esa ciencia ficción más seria.

En todo ese primer tercio de película, podemos avistar en Denis Villeneuve retazos del mejor M. Night Shyamalan, aquel que asombró al mundo con sus primeras producciones. Cada vez que se estrena una cinta de estas características, surgen las inevitables comparaciones con el Kubrick de 2001, una odisea del espacio. Yo no termino de verlo, pero sin duda esto se acerca mucho más al estilo del mítico director neoyorquino que, por ejemplo, Interstellar (Christopher Nolan, 2014). Porque Villeneuve rueda con una curiosa mezcla de sobriedad y emoción, alternando en su narración momentos espectaculares pero ciertamente fríos con otros de un intimismo exagerado. La unión de estos dos tonos tan diferentes, sorprendentemente, funciona bastante bien, logrando otorgar a "La llegada" una marcada personalidad propia. Visualmente, la película es irreprochable, conteniendo algunos logros importantes aunque finalmente tenga mucha más relevancia el contenido que el continente. Tal vez podamos achacar un diseño poco acertado de los extraterrestres, aunque como todo, esto va en gustos.

Estoy tentado de criticar el exceso de trasfondo dramático en cuanto al personaje principal, pero la verdad es que no estoy seguro de que la película funcionara igual de bien recortando en ese sentido.
Por otra parte, cierto es que cuando todas las cartas están sobre la mesa, la cinta pega un pequeño bajón en su ritmo al adentrarse en diatribas linguísticas que, si bien resultan interesantes, pueden hacer que buena parte del público se desenganche del filme. Esto es lo que hará que mucha gente se baje del barco y termine considerando a la película como un producto menor, pero aunque haya algo de eso, creo que también forma parte de la originalidad del guión. Podemos entrever cierta similitud en esta parte del guión con Pontypool (Bruce McDonald, 2008), película que me pareció algo desigual pero que sin duda ofrecía un planteamiento absolutamente novedoso.

Creo que ya he dicho en alguna ocasión que no soy muy devoto de Amy Adams, pero reconozco que aquí está bastante bien aguantando buena parte del peso de la película. En cambio, la presencia de Jeremy Renner queda unos cuantos escalones por debajo, al igual que el papel de Forest Whitaker, quien tiene poco espacio para el lucimiento.

Denis Villeneuve firma una película de ciencia ficción notable, demostrando que su elección para dirigir la secuela de Blade Runner es acertada. La ciencia ficción tal vez sea el género que ofrece infinitas posibilidades para reflexionar sobre temas profundos, aunque a menudo en su versión cinematográfica solemos encontrarnos con producciones que se quedan en un mero espectáculo visual. Por fortuna, "La llegada" recupera la mejor versión del género, aquella que hace pensar.

Mi nota: 8 

BLAIR WITCH (2016) en Terror Team


La buena gente de Terror Team nos ha permitido destrozar sin miramientos opinar abiertamente sobre Blair Witch (Adam Wingard, 2016), película que supone una continuación directa, aunque con un lapso temporal de 10 años entre medias, de El proyecto de la bruja de Blair (Daniel Myrick / Eduardo Sanchez, 1999). No quiero influir en vosotros mis lectores, pero os recomendaría encarecidamente leer esta crítica antes de que os animéis a ver la película.

Podéis leer el artículo completo en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:




16 de noviembre de 2016

RORSCHACH en TERROR TEAM


Nuestra última entrada en Terror.Team versa sobre Rorschach, un desconocido y modesto found footage que descubrimos casi por casualidad. Estamos ante una película muy próxima en tono a Paranormal Activity pero manteniendo una sobriedad mayor si cabe. Si os gusta el formato de cámara en mano, podéis echar un ojo a nuestra review y a la película, ya que está disponible para verse de manera gratuita y legal.

Podéis leer la crítica completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

Rorschach (2015)


15 de noviembre de 2016

LA CHICA DEL TREN (Tate Taylor, 2016)

Una mujer con serios problemas de alcohol viaja diariamente en un tren hacia la ciudad, y en el trayecto se fija siempre en un par de casas y en sus habitantes. Una de ellas era su antigua casa, en la que vivía con su marido hasta que se divorciaron, y la otra es la casa aledaña, de cuyos inquilinos imagina cómo serán sus vidas. Un día, verá desde el tren un detalle que la llevará a investigar.

Afronto esta opinión sobre La chica del tren avisando de que no he leído la novela que adapta. Ignoro la calidad literaria del bestseller de Paula Hawkins, pero reconozco que no soy el público objetivo de ese tipo de relatos. Eso sí, personas cercanas que sí han leído la novela me han confirmado que, a pesar de que la trama es idéntica, la estructura y el modo de contarla son muy diferentes.

"La chica del tren" viene catalogada como thriller, pero en mi opinión es un drama con un toque de intriga. La película opta por contar la historia de manera muy atropellada debido a los constantes saltos temporales. Nos pasamos toda la película viendo flashbacks y flashforwards como si no hubiera un mañana, y con eso sólo se consigue embrollar el desarrollo y hacerlo confuso para los espectadores. Además, tanto la propia trama como su factura es totalmente televisiva, y no precisamente con la calidad que últimamente acostumbran las producciones para la pequeña pantalla. "La chica del tren" es un mal telefilme de sobremesa, de los que no se cansan de programar las cadenas durante los fines de semana. Incluso algunas decisiones a nivel técnico, como la introducción sin ton ni son de una cutrísima cámara lenta, refrendan esto que digo.

Tate Taylor, que alcanzó cierto prestigio con su película Criadas y señoras (The help, 2011), ofrece aquí una realización ramplona y torpe, muy lastrada en el ritmo por los mencionados saltos temporales. Por su parte, el guión adapta la novela de una manera discutible, ya que son evidentes las numerosos engaños que propone al espectador con el fin de sorprender en su desenlace. El giro que lleva a cabo la película en su parte final resulta sumamente tramposo y sucede porque sí, sin molestarse en ofrecer justificación previa.

Lo único que se puede considerar destacable es, una vez más, la calidad interpretativa del elenco, formado esencialmente por un trío femenino. Emily Blunt (Sicario, Al filo del mañana), Haley Bennet (Los 7 magníficos) y Rebecca Ferguson (Misión Imposible: Nación secreta) logran elevar algunos momentos del filme gracias a sus presencias, a ratos intensas, a ratos magnéticas. No creo que ello sea suficiente para justificar el visionado de la película, pero considero justo reseñar el buen trabajo de estas tres actrices.

Por tanto, creo que "La chica del tren" dificilmente satisfará a ningún sector del público debido a su historia poco interesante, a su mal llevado desarrollo y a su tramposo desenlace. Sólo el trío de actrices ofrece algo minímamente destacable, por lo que otorgaré un punto a cada una de ellas y se acabó.

Mi nota: 3

13 de noviembre de 2016

THE JOYNERS en El Heraldo de Galactus


Volvemos a hablar de cómics en El Heraldo de Galactus, Esta vez hablamos de otra miniserie de 4 números, The Joyners, curiosa historia futurista en la que asistiremos a los conflictos laborales y familiares de George Joyner, ingeniero cuya empresa está a punto de anunciar un dispositivo que cambiará el mundo. Aunque no lo parezca a priori, los Joyners son una especie de versión seria de "Los Supersónicos" (sí, la serie de animación de Hanna-Barbera).


Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

The Joyners, los serios Supersónicos


8 de noviembre de 2016

¿Y AHORA, QUÉ? (Inma Ortega, Santi Selvi, Miguel Delicado, Zarzo) por Ricardo Vilbor

Hoy es un día muy especial para Dentro del Monolito. El guionista de cómics Ricardo Vilbor (Carroñero, Chorizos, atraco a la españolaha elegido este blog para compartir su reseña del cómic ¿Y ahora, qué?, obra recientemente publicada por la editorial Nowevolution. Agradecemos a Ricardo su confianza en este humilde medio, y orgullosamente presentamos su magnífica reseña.


¿Y ahora, qué?, una deliciosa historia sobre la superación y la libertad de elección (por Ricardo Vilbor)


Dice Paco Roca en el prólogo de ¿Y ahora, qué? que no queremos leer historias de ancianos. Yo, que estoy de acuerdo con lo que dice Roca, tengo entre mis tebeos preferidos de los últimos años su Arrugas. ¿Contradicción? No, lo que sucede es que yo considero que lo que no queremos leer es ciertas historias de ancianos. No queremos dramas facilones de mediodía de Antena 3, no queremos folletines de medio pelo con personas mayores, sinceramente. Queremos buenas historias y, sin duda, "¿Y ahora, qué?" lo es.


La novela gráfica arranca con Pablo, un jubilado que un buen día decide cambiar su rutinaria existencia y hacerse runner (los corredores son de otro siglo, chavales). Con lo que el anciano no cuenta es con la oposición tanto de su mujer como de una buena parte de su familia.
Esta es la premisa de la que parten los guionistas, Inma Ortega y Santi Selvi para poner en marcha su obra. A partir de ese momento, los escritores van a ahondar tanto en la vida personal del protagonista como en su lucha interior, haciendo converger ambos en un tierno final.


Los temas que tratan los escritores valencianos son muchos y, si has leído la sinopsis, seguro que pensarás (y acertarás) que la superación personal es uno de ellos. Pero para el que suscribe, el tema central de la obra es la familia. "¿Y ahora, qué?" es un canto a la unidad familiar, al deporte como nexo de unión entre generaciones, a buscar lo que deseas sin dejar de lado a los que amas. Junto a este, destacaría el tema de la libertad de elección en la tercera edad. ¿Tienen los mayores derecho a realizar actividades de riesgo? ¿El lugar de los viejos no es el sofá o el asilo? ¿Nos intercambiamos los roles con nuestros padres cuando envejecemos? Todas estas preguntas se plantean cuando Pablo decide salir a correr, sus hijas y su mujer temen que, debido a su edad, sufra un percance que lo deje maltrecho físicamente. Otros familiares, en cambio, apoyan al protagonista y así lo expresan, tanto con actos como con palabras. Y he aquí uno de los mayores aciertos de Ortega y Selvi: la disparidad de opiniones de sus personajes. Los guionistas dejan hablar a sus personajes, expresarse por sí mismos, y renuncian, de este modo, a imponernos una visión única. Eso, hoy en día, no sólo es de agradecer, sino también de alabar. Ortega y Selvi huyen de arquetipos y logran construir unos personajes redondos, cercanos y complejos. Consiguen que el lector se identifique con alguna de las posturas y argumentos que se plantean y que, de verdad, el tema del albedrío en la tercera edad sea relevante y quede abierto a la interpretación personal. Y ello lo logran a través de una narración bien tejida, unos diálogos realistas y, por encima de todo, gracias al humor. Ortega y Selvi dosifican con acierto ciertas escenas y diálogos que ayudan a relajar la carga dramática y que les permiten tratar con sencillez, oficio y ligereza temas que, como hemos visto, no son nada ligeros.


De la parte gráfica se encargan Miguel Delicado y Zarzo. Miguel se encarga de los lápices y despliega, especialmente,  en esta obra dos de sus máximas virtudes: dominio de la narración (Delicado es un gran dibujante de storyboards y eso se nota) y del acting de los personajes. "¿Y ahora, qué?" es un tebeo que está narrado de manera cristalina, sencilla y deliciosa. Se lee de un tirón  y eso es, en gran medida, gracias al arte de Miguel, quien siempre pone la narración y los encuadres al servicio de la historia. No hay en la obra un solo plano fallido o una secuencia confusa. Ni una. A esto, el artista valenciano le suma su maestría a la hora de representar las expresiones faciales y corporales de los personajes.  Los personajes de Delicado tienen vida, respiran humanidad y calidez.
Por su parte, Zarzo ha añadido a todo lo anterior unas tintas precisas, dinámicas y que han sabido potenciar el lápiz de Delicado. Zarzo es un tipo que sabe lo que se hace, que ha sabido dar profundidad y empaque al álbum y que lo ha dotado de unos fondos sencillamente espectaculares. Dudo mucho que por el precio del cómic (9,95€) pueda encontrarse en el mercado una obra con unos fondos y unos acabados como estos. La ciudad de Valencia está perfectamente representada, tanto es así que podríamos decir que es un personaje más. Cualquier persona que haya visitado la capital del Turia reconocerá no sólo edificios, calles y monumentos emblemáticos, sino también barrios populares y personajes propios de la fauna y flora valenciana.


En definitiva, "¿Y ahora, qué?" es un delicioso relato escrito con soltura, oficio y talento por Ortega y Selvi, y dibujado con no menos talento, dedicación, arte y oficio por Delicado y Zarzo. Un tebeo en el que los autores han invertido mucho tiempo y esfuerzo y que, al igual que su protagonista, lo han dado todo por muy poco. Porque este cómic está hecho con el corazón y eso se palpa en cada viñeta, en cada bocadillo. Porque las mejores cosas de la vida, amigos, no se hacen por dinero.


5 de noviembre de 2016

OUIJA (2014) / OUIJA: EL ORIGEN DEL MAL (2016) en Terror Team


Aprovechando el reciente estreno de Ouija, el origen del mal (Mike Flanagan, 2016), he aprovechado para hablar sobre ella y su infame precursora Ouija (Stiles White, 2014) en Terror Team. Acompañadme si así lo queréis en este viaje donde intento explicar los ambiciosos orígenes de esta minisaga y cuáles son los motivos por los que ambas películas son tan diferentes. Espero que os guste.

Podéis leer sendos artículos en los siguientes enlaces, o pinchando en las imágenes correspondientes:



Ouija (Stiles White, 2014)

Ouija, el origen del mal (Mike Flanagan, 2016)

4 de noviembre de 2016

QUE DIOS NOS PERDONE (Rodrigo Sorogoyen, 2016)

Madrid, 2011. En plena visita del Papa a la capital, la policía se ve sorprendida por una serie de muertes de ancianas aparentemente producidas por intentos de robo. Pronto aparecerán señales que indican que un asesino en serie campa a sus anchas por el centro de Madrid. 

Parece que últimamente el cine español va cogiéndole el gustillo a los thrillers policiales, ofreciéndonos recientemente varios buenos ejemplos de ello (véase Tarde para la ira). Rodrigo Sorogoyen (Stockholm) se adentra de lleno en el género con su última película, Que Dios nos perdone.

Sorogoyen rueda con buen pulso una historia de asesino en serie con características muy particulares, logrando introducir la trama policíaca con una cadencia lenta pero muy apropiada, al tiempo que se adentra en los recovecos emocionales de la pareja de policías protagonista. Porque es en los dos personajes principales en los que la película apoya todo su peso, y gracias a dos interpretaciones potentísimas consigue mantenerse en pie. La extraña química que se genera entre dos personajes tan antagónicos es, de lejos, lo mejor de "Que Dios nos perdone". Podría decirse que Antonio de la Torre y Roberto Álamo no están en la película, sino que SON la película. Digo esto porque ningún otro personaje de esta historia nos llega a impactar, ni siquiera el implacable asesino, de la misma manera que los inspectores Velarde y Alfaro. Todos sabemos a estas alturas lo buen actor que puede ser Antonio de la Torre cuando quiere, y aquí vuelve a dar muestra de ello. Pero aún así, verdaderamente es Roberto Álamo el que, con una interpretación salvaje y majestuosa, logra que la cinta quede para el recuerdo. Los Goya de este año pueden estar reñidos.

Como ya hacía Raúl Arévalo en la mencionada "Tarde para la ira", Sorogoyen también convierte a Madrid en protagonista de su película, ofreciendo una versión tal vez menos sórdida pero igualmente oscura de la capital, habitualmente poco dada a estos lucimientos. Podemos encontrar en "Que Dios nos perdone" influencias del cine coreano más reciente (una de las cinematografías que más y mejores thrillers nos ha regalado en la última década) en conceptos como el tratamiento que se hace de la policía o incluso en algunos recursos estéticos (esa lluvia del desenlace).

El problema lo encontramos en un guión perezoso que se abandona demasiado al azar en la resolución de algunas situaciones, haciendo que algunos tramos resulten demasiado forzados. Como decía antes, los personajes secundarios no tienen demasiada entidad y no aportan gran cosa, pecado este especialmente sangrante en el personaje del asesino que, para mi gusto, resulta muy poco imponente para lo que pedía la trama. Otra de las cosas que no me termina de convencer es que, aunque la película está ambientada en la visita de Benedicto XVI a Madrid en el año 2011, y pese a que la iglesia tiene cierto protagonismo, no queda del todo claro si la intención del director era hacer una crítica del estamento eclesiástico o simplemente utilizarlo como un elemento accesorio dentro de la historia. El título nos hace pensar en lo primero, pero ya digo que no termina de cuajar.

Por tanto, podemos concluir diciendo que estamos ante un thriller decente pero no redondo, que queda por debajo de otras producciones recientes del mismo estilo. Pese a ello, la película funciona bastante bien y, sin duda, merece verse por las tremendas interpretaciones de Antonio de la Torre y Roberto Álamo.

Mi nota: 6





27 de octubre de 2016

THE DARK AND BLOODY en El Heraldo de Galactus


En nuestra nueva colaboración con los amigos de El Heraldo de Galactus, hablamos de una reciente miniserie de terror publicada en los USA por el sello Vertigo de DC. Estamos ante una historia de profundo calado psicológico en la que un veterano de guerra, continuamente perseguido por los traumáticos recuerdos de su participación en la guerra de Irak, verá como algunas de sus peores pesadillas empiezan a cobrar vida.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

The Dark and Bloody, pájaro de mal agüero


26 de octubre de 2016

DIOSES DE EGIPTO (Alex Proyas, 2016)

Vivimos una época en la que las corrientes de opinión se mueven hacia un lado u otro con una fuerza irresistible. Muchas veces se elevan a los altares películas (o series, o videojuegos, o cómics, etc.) que no merecen tanta unanimidad, y parece que cualquiera que manifieste una opinión contraria tiene un criterio defectuoso. De igual manera, se puede machacar sin miramientos una película incluso antes de su estreno e influenciar al público para que vaya a verla con una idea preconcebida. El fenómeno es curioso, y aunque todo es respetable es precisamente esa masa (la que generaliza y pontifica respecto a una película) la que no respeta opiniones divergentes. Yo intento mantenerme aislado de ese tipo de corrientes (aunque a veces no te lo ponen fácil, la verdad) y trato de formarme una opinión después de ver la película, no antes. Todo esto viene a colación por las atroces críticas que por doquier ha cosechado Dioses de Egipto (Gods of Egypt), las cuales no han sido óbice para que un monolítico servidor se haya aventurado a su visionado. Una vez más, creo que la cosa no es para tanto.

"Dioses de Egipto" no es ni más ni menos que un producto de entretenimiento con el que pasar el rato disfrutando de sus excesos y sus múltiples errores. Sí, porque la película contiene momentos sumamente ridículos, pero desde su inicio queda claro que su pretendida grandilocuencia es autoconsciente, por lo que hemos de encarar su visionado desde el punto de vista del divertimento. En ese sentido, la película de Alex Proyas funciona suficientemente bien, ofreciendo una trama de aventuras con cierta gracia en la que dioses y humanos se ven involucrados en un enfrentamiento épico. Evidentemente, el guión transita bordeando peligrosamente el ridículo, pero en mi opinión se las apaña de alguna manera para lograr caer simpático.

Una película de este tipo, basada en un 90% en la utilización de cromas, necesita un CGI que esté a la altura. Lamentablemente, no es el caso. Los incontables efectos digitales son los que terminan lastrando el conjunto, ya que cada vez que se hace uso de ellos la película se convierte en una animación de videojuego cutre. Cierto es que el efecto de la diferencia de tamaño entre dioses y humanos no ha quedado del todo mal, pero el resto de FX parecen más propios de hace 20 años.

El elenco hace lo que puede, y frente a un Nikolaj Coster-Waldau correcto encontramos a Gerard Butler que no termina de cuajar como villano megalómano. La pareja de jóvenes Brenton Thwaites y Courtney Eaton están convicentes dentro de lo que cabe. También son reseñables las apariciones de Chadwick Boseman (el nuevo Pantera Negra de Los Vengadores) y del veterano Geoffrey Rush.

Mi consejo a la hora de ir al cine es no hacer caso a las críticas (ni siquiera a esta) y menos aún cuando sean unánimes (ver Un monstruo viene a verme). Cada persona tiene su criterio y su gusto, y ha de respetarse. En cuanto a la película, mi veredicto es un aprobado. A pesar de su evidente (y supongo que autoconsciente) horterismo patillero, "Dioses de Egipto" ofrece las suficientes dosis de entretenimiento para que no consideremos una pérdida de tiempo su visionado. Eso sí, egiptólogos y estudiosos de la Historia, manténganse alejados.

Mi nota: 5,5

25 de octubre de 2016

LA CASA Y EL CEREBRO en Terror.Team


Seguimos acelerando en Terror.Team, y hoy publicamos la reseña de una novela poco conocida en nuestro país, pero que es una de las grandes precursoras del género de casas encantadas. Considerada por Lovecraft como uno de los mejores escritos sobre el tema, La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton) anticipa buena parte de los elementos que serían implementados posteriormente en innumerables novelas de terror. 

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton)


19 de octubre de 2016

Primeras entradas en TERROR TEAM


Lenta pero inexorablemente, el universo monolítico se va expandiendo. Como ya sabréis, desde hace unos días Dentro del Monolito es miembro de pleno derecho de la web Terror.Team. Tal vez sea pecar de orgullo de padre, pero honestamente creo que los contenidos que van apareciendo allí son material de lectura obligada para cualquier amante del género, por lo que recomiendo encarecidamente su visita. Aún así, puedo anunciar que lo mejor está por llegar.

La sección de cortometrajes va tomando cuerpo, y os recuerdo que si tenéis un corto de terror y queréis que le demos visibilidad, podéis enviarlo al correo cortos@terror.team para que aparezca publicado en la página. Aparte de esto, de momento podéis encontrar un buen puñado de críticas de películas nuevas y clásicas, opiniones sobre las producciones más controvertidas y que poca gente ha visto, reseñas de cómics, además de artículos especiales como los dedicados a la mítica productora Hammer o a la verdadera cara del famoso matrimonio Warren, muy alejada de lo que muestran las películas de James Wan. Como podéis comprobar, el nivel está muy alto.

Con la vorágine de estos días de establecimiento de Terror.Team, no he podido ir anunciando por aquí los artículos que voy publicando, así que haré un pequeño resumen de lo que he podido aportar hasta ahora.

Empiezo con la flamante ganadora del festival de Sitges 2016, Swiss Army Man (Dan Kwan/Daniel Scheinert, 2016), tremenda oda a la escatología que sorprende por su originalidad y por el gran trabajo de Daniel Radcliffe interpretando a un cadáver.
Darling (Mickey Keating, 2015), es una interesante cinta de terror psicológico muy deudora de clásicos como Repulsión o La semilla del diablo, y que, como comprobaréis, cuenta con una contracrítica del amigo Hannibal Spencer.
Otra de las películas que analizo es Shelley (Ali Abbasi, 2016), de nuevo terror psicológico aunque con un resultado algo decepcionante. Esta es una de las películas que se han proyectado en el reciente festival de Sitges 2016.

   
     

En la divertida sección Las Visiones de Zoltar encontraréis mi opinión totalmente inventada sobre Shut In (2016), película que se estrenará próximamente y que estoy deseando ver para verificar la cantidad de aciertos o errores que hay en mi "predicción".


Por supuesto, también aportamos cómics de género. Mis aportaciones en este campo han sido Mesmo Delivery (Rafael Grampá) y el manga Museum (Ryousuke Tomoe), dos piezas más que interesantes, cada una en su estilo.





Y termino con la joya de la corona. Al empezar el proyecto de Terror.Team, me puse a buscar contenidos y topé, casi de casualidad, con una película desconocida y sin distribución llamada Savageland. Hubo algo que me llamó especialmente la atención en lo poco que pude encontrar sobre ella, así que ni corto ni perezoso, me puse en contacto con sus creadores y responsables para saber si podrían facilitarnos una copia para reseñarla. Para mi sorpresa, aceptaron de buen grado. Y no sólo eso, sino que además se pusieron a mi disposición para que les entrevistara, cosa por la que no puedo estarles más agradecido. Así que aquí podréis leer el resultado de mi debut como "periodista" y, por supuesto, mi opinión sobre la película que, ya adelanto, me sorprendió muy gratamente.

Crítica de Savageland
Entrevista a los directores de Savageland


Nada más, sólo me queda dar las gracias a mis compañeros en esta aventura por la ayuda que me prestan y por los artículos que están publicando, que ya os digo que no tienen desperdicio. Finalmente vuelvo a recomendaros que os paséis por la página y, si os gusta, nos haréis un gran favor compartiendo alguno de los contenidos. Muchas gracias!


16 de octubre de 2016

SING STREET (John Carney, 2016)

Animado por buenas referencias, y sobre todo por el buen regusto que me dejaron sus anteriores películas, acudí animosamente a ver la nueva producción de John Carney, titulada Sing Street. En su momento, Once (2007) me gustó bastante, e igualmente Begin Again (2013) me dejó muy buen cuerpo. Por desgracia, no ha sucedido lo mismo con esta "Sing Street".

La película nos lleva a la Irlanda de los primeros años 80, donde un adolescente que vive en una familia desestructurada es trasladado a un colegio barato de los suburbios. Allí conocerá a una chica y, para conquistarla, decide crear una banda.
¿Qué es lo que falla aquí, si la película comparte espíritu y tono con sus predecesoras? Pues simplemente, que no he conseguido conectar con ella por varios motivos. En primer lugar, mientras que en "Once" y "Begin Again" Carney musicalizaba las cintas con canciones de tono folk y pop rayanas en ocasiones con el rock, aquí se ha decantado por la vertiente más hortera de la explosión british que se gestó a finales de los 70, y con la que me cuesta mucho comulgar. Por supuesto, esto no quita para que todos aquellos que disfruten con la música de grupos como A-Ha o Duran Duran, puedan regalarse los oídos con la banda sonora. Sin embargo, hay una cosa que no me parece demasiado lógica; y es que en aquellos años los adolescentes como los que protagonizan la película podían, por supuesto, verse influenciados por esta música tan popular, pero bajo mi punto de vista resultaría más adecuado relacionar a un grupo de chavales que estudia en un colegio suburbial con una vertiente mucho más rebelde e inconformista como es el punk de los Sex Pistols o The Clash, grupos que también explotaron en los mismos años pero que en la película quedan prácticamente ignorados.

Por otra parte, el protagonista me resulta un adolescente antipático y repelente que carece del carisma que, en mayor o menor grado, exhibían Glen Hansard y Mark Ruffalo. No estoy seguro de si la culpa debe recaer en el personaje o en el actor, aunque sospecho que hay un poco de ambos.

Respecto a Carney, reconozco que el hombre tiene un gran talento a la hora de crear temazos, independientemente del estilo que elija. Además, le concedo que el look ochentero en esta ocasión sí es totalmente fidedigno a aquellos años y su utilización queda más justificada que en otras producciones que tiran de nostalgia de manera mucho más rastrera. No se si será por la corta edad de los protagonistas, pero la trama me ha parecido mucho más ñoña que en las otras películas del director, o al menos más hortera. Hay diálogos que directamente parecen letras de canciones y que chirrían mucho puestos en boca de niños de 15 años, dando una sensación de impostura y pretenciosidad. A la película le sienta bien el tono de comedia, pero pierde fuelle cuando coge el tono melancólico.

En cuanto al reparto, destaco la labor de Lucy Boynton, quien ya destacara en The Black Coat´s Daughter (2015) en un registro muy diferente, y de Jack Reynor, a pesar de que su personaje (el hermano mayor) parece totalmente fuera de contexto. Me quedé con las ganas de ver más minutos a Aidan Gillen, quien tiene una presencia casi anecdótica.

En conclusión, y siempre bajo mi subjetivo punto de vista, estamos ante el primer patinazo de John Carney. "Sing Street" tiene buenos momentos, no lo niego, pero en conjunto naufraga por culpa de una serie de errores que lastran demasiado a la película. Y hablando de naufragios, me gustaría saber vuestra opinión, si habéis visto la película, sobre el final. Porque creo que la única solución coherente a ese final es que los protagonistas mueran ahogados.

Mi nota: 4

13 de octubre de 2016

SYMMETRY en El Heraldo de Galactus


Nueva entrada de cómics en nuestra web amiga El Heraldo de Galactus. Hablamos en esta ocasión de Symmetry, obra de ciencia ficción que cuenta con Matt Hawkins y Raffaele Ienco como equipo creativo. "Symmetry" nos ofrece una sociedad distópica en la que el ser humano ha alcanzado un estado de "felicidad duradera" gracias a una inteligencia artificial asignada a cada individuo. Pero todo se desmoronará cuando una catástrofe natural siembre el caos.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

Symmetry, la simetría está rota