TUSK (Kevin Smith, 2014)

Un podcaster americano viaja a Canada para entrevistar al protagonista de un video viral. Al llegar allí, sus planes quedan desbaratados al descubrir que el chico acaba de fallecer. Sin embargo, por casualidad se topa con un anuncio que le llevará a conocer a un hombre que parece guardar grandes historias para el podcast.

Si ya de por sí el argumento suena extraño, el desarrollo de la última película de Kevin Smith sólo puede calificarse de bizarro. La historia que se nos cuenta en "Tusk" resulta tan absurda que uno no puede evitar pensar que le están tomando el pelo. Y en cierta medida así es, ya que la película nació en el propio podcast de Kevin Smith (podcast que cuenta con un gran seguimiento entre el sector más fricoso de los USA), cuando se comentó una falsa noticia publicada en una web. La noticia decía que un tipo ofrecía alquiler gratuito de por vida en su casa a cambio de que el inquilino fuera disfrazado de morsa. La broma le gustó tanto a Smith que preguntó a sus oyentes si debía hacer una película sobre ello, y así se forjó "Tusk". De hecho, en los títulos de crédito finales podemos oir un extracto del podcast sobre cómo se forjó esta película.

Hay que tener todo ello en cuenta para poder juzgar un film que de otro modo no aguantaría una revisión seria. Con esta perspectiva, podemos decir que la película funciona durante sus tres primeros cuartos y se termina diluyendo en el último. El inicio es más que correcto, con el director imprimiendo un gran ritmo a una presentación de personajes bastante chula. La trama es muy prometedora, y al llegar a la mitad de la película tenemos una situación bastante escabrosa y que llega a dar muy mal rollo, en gran medida gracias al inmenso Michael Parks. Si Kevin Smith hubiera contado el resto de la película en tono de terror serio podría haber salido un producto final redondo, pero en lugar de ello se decanta por una especie de comedia negra excéntrica que arruina la función y la convierte en la broma que se planteó en su origen.

Pese a ello, se puede disfrutar si la vemos con la mente abierta. Además, volvemos a contar con un excelente trabajo de Michael Parks (que repite con Smith tras su papelón en Red State), además de una fresca y divertida actuación de Justin Long. También destaca la aparición en la parte final de un personaje llamado Guy Lapointe, que según los títulos de crédito se interpreta a sí mismo. Pero esto tiene truco, y si veis la peli supongo que seréis capaces de reconocer quién está tras este estrafalario personaje. Completan el reparto el ahora orondo Haley Joel Osment y la guapa Genesis Rodriguez.

Se puede ver si la tomamos como una excentricidad de su director, pero entiendo que mucha gente pueda encontrarla ridícula.

Mi nota: 4

Comentarios

Entradas populares de este blog

NAMELESS (Grant Morrison, Chris Burnham - Image)

THE DARK AND BLOODY en El Heraldo de Galactus

LA CHICA DEL TREN (Tate Taylor, 2016)