ENTREVISTA A IGNACIO CID, autor de CUANDO EL DIABLO SE ABURRE

Tras la gratificante experiencia que supuso la lectura conjunta de Cuando el diablo se aburre en nuestro querido Club de Lectura de Terror, mis compañeros del club y yo decidimos que entrevistar a su autor, Ignacio Cid Hermoso, sería un perfecto complemento. Dicho y hecho.

Ignacio Cid arrastra una interesante y prometedora carrera literaria a sus espaldas. Tras sus inicios publicando relatos en distintas antologías, de su pluma surgieron novelas como El osito cochambre (finalista del premio Nocte de 2013), Nudos de cereza, Gespent, Grotesque, Anoche, mientras te observaba o Todas las mujeres muertas.

Gracias a la total predisposición de Ignacio, hoy tengo el placer de presentar esta entrevista que, a buen seguro, va a sorprender a más de uno. Con él conversamos sobre «Cuando el diablo se aburre» sin eludir en ningún momento los puntos más delicados, pero también hablamos de varios temas de actualidad en la literatura de género. Y ojo, porque las respuestas que nos ha regalado el escritor madrileño no tienen desperdicio. Mil gracias, Ignacio, por tu colaboración y amabilidad.

Os dejo con la entrevista. Espero que os guste.


1. Antes de nada, preséntate brevemente. ¿Quién es Ignacio Cid? 
Soy un orgulloso papá de dos niños, un marido enamorado, un apasionado de David Lynch y un ferviente hincha del Deportivo de La Coruña. Mi formación universitaria es de ingeniero industrial y me dedico a la docencia como profesor de física, química y matemáticas. Por lo demás, lo que soy y lo que hago desde que tengo uso de la razón, es escribir. No puedo dejar de ser escritor. Podré ser un millón de cosas más, pero lo que mejor me define es mi escritura.

2. ¿Cuáles son los factores te llevaron a escribir una historia como «Cuando el diablo se aburre»?
En primer lugar, un profundo sentimiento de justicia poética. En segundo lugar, mi deseo de adentrarme en territorios oscuros y enfrentarme literariamente a la figura del diablo. Por último, la necesidad de plasmar en una novela todo cuanto descubrí e investigué durante aquellos intensos meses, hace ya más de cuatro años. 

3. ¿Cuánto hay de Ignacio Cid en Ezequiel, el personaje protagonista de la novela? 
Poco. Yo nunca abandonaría a mi familia por nada del mundo. Ni siquiera para cumplir ese gran sueño de todo escritor, que no es el éxito, sino el reconocimiento. Tampoco soy tan valiente. Tras escuchar el primer arrastre de cadenas habría salido huyendo de allí. 

4. ¿Por qué decidiste utilizar la voz de la mujer de Ezequiel a modo de “conciencia interna”? 
Porque es quien personifica la culpa que siente Ezequiel. Ella es el eje y la estabilidad en la vida del escritor, permite que este se vaya persiguiendo un sueño cuando sabe que no es lo correcto. Ante el amor de ella, está la aventura de él y su necesidad de sentirse culpable. Esto es importante: si Ezequiel no sintiera esa constante culpabilidad, se sentiría un monstruo, y eso no le permitiría estar allí, que es en realidad lo que quiere. Por decirlo de otra manera, la voz de su mujer es también un acicate para mantenerse firme en su empeño, a pesar de la contradicción que pueda parecer. 

5. Has mencionado en varias ocasiones que durante una época estuviste casi obsesionado con el caso Alcasser. ¿Qué tipo de resortes crees que activan en nosotros sucesos de este tipo? 
Horror, impotencia, empatía enfermiza, una profunda pena y, lo peor: ser conscientes de que, a partir de aquí, todo vale. Si unos tipos cogen y violan y torturan y matan a tres jovencitas y salen impunes por ello, es que ya todo vale. Podría pasarle a tus propios hijos. Estamos solos y desamparados ante ciertos poderes fácticos que nos superan. Esto último puede que parezca algo conspiranoico o exagerado, pero lo vemos en las noticias todos los años. Y lo peor, creedme, no sale en las noticias. 

6. Contando lo que puedas, ¿llegaste a descubrir algún hecho que desmintiera la versión oficial del caso Alcasser? Si es así, ¿por qué crees que los "poderes fácticos" ocultan ese tipo de información? ¿Piensas que realmente existen esos casos de los que no se ha sacado la verdad y no se ha investigado como debería, habiéndose ocultado por voluntad o intereses, o incluso miedo? 
No hace falta ser un Sherlock para descubrir, sin más que acercarte de puntillas al caso, que hay decenas de cosas que no cuadran y que descosen la versión oficial por todos lados. Para empezar, el hecho irrefutable, científico, de que se encontraron 8 vellos púbicos en los cuerpos de las niñas y ninguno coincidiera con los de Ricart o Anglés. Con eso ya bastaría para seguir investigando, ¿no es así? Pero es que los cuerpos que le pasaron a Frontela para la segunda autopsia estaban sin órganos sexuales, con los miembros mezclados y húmedos en bolsas, lavados para emborronar cualquier tipo de descubrimiento. ¿Tiene esto algún sentido? El propio apicultor que descubrió los cadáveres dijo que había visto una mano huesuda saliendo de la tierra. Cuando llegaron hasta allí los individuos autorizados para el levantamiento, no se veía mano ni hueso alguno. ¿Es que los apicultores no se enteraron bien de lo que debían decir? ¿O es que en realidad el hecho de que tardaran tanto tiempo en subir hasta allí después del descubrimiento sirvió para dar algún tipo de cambiazo? Por no hablar de la zona, esa escarpada e inaccesible zona de La Romana con vientos huracanados donde permanecieron, perfectamente colocados, los trocitos de un informe médico con el nombre del hermano de Anglés, justo al ladito de la fosa, para que la policía los encontrara. O la caseta de La Romana, donde no se encontró rastro alguno de ADN de las niñas, a pesar de que allí es donde juran que fueron violadas y torturadas. O las mutilaciones inexplicables de las niñas, con miembros que nunca aparecieron. O la ausencia de livideces cadavéricas. O esa famosa cruz de Caravaca incrustada en las vértebras de una de ellas. ¿Hablamos de la escapada de Anglés, saltando de balcones y de barcos en marcha? ¿Seguimos? En fin, creo que es, directamente, un insulto a la inteligencia del ciudadano. Pero se mediatizó y se creó un circo alrededor de la teoría de la conspiración, y eso bastó para deslegitimarla y reducirla al absurdo. Ahora no verás un solo noticiario que hable de ello. Ricart es el único culpable, porque el otro está desaparecido. ¿Y dónde está Ricart? Al parecer se le hizo una entrevista cuando salió de prisión, pero ningún medio ha querido emitirla. Por motivos éticos, dicen. ¿Le preguntamos sobe ética a aquella famosa periodista que cubrió el caso en su momento? Pero lo peor es la sensación de que tampoco tuvieron que esforzarse demasiado. Aquellos que lo hicieron sabían que estaban protegidos. Y la mejor manera de protegerse es tenerse pillados los unos a los otros. En aquello participó gente importante, no me cabe duda. Y el gobierno… bueno, el gobierno no es quien manda, el gobierno cumple los dictados de la banca, del clero, de los lobbies que dirigen el cotarro. Menos mal que el poder judicial es independiente, como estamos viendo en la actualidad… 
Perdonad que escriba con tanta ironía y rabia, pero es que esto es un tema muy importante, quizás el más importante de todos, pero sale mejor hacerse el sordo y el ciego y mirar para otro lado. Me consta que hay gente que dedica gran parte de su vida y de sus esfuerzos en intentar esclarecer este tipo de casos, gente que recibe todo tipo de amenazas y presiones. Porque esto, siento decirlo, sigue ocurriendo. Os invito a que echéis un vistazo a las “muertes extrañas de niños” de los últimos años. Hay casos, mediáticos incluso, que ya han sido silenciados en los medios, prefiero no dar más datos, pero que guardan odiosas similitudes con Alcásser. Criaturas inocentes e indefensas. ¿Qué clase de sociedad somos si no somos capaces de proteger a nuestros hijos? 

7. En la novela introduces cierto componente sobrenatural. ¿Crees en la existencia de algo más allá de lo que percibimos con los sentidos? 
Sí, sí que creo. Mi formación es científica, pero mi razón me dice que hay cosas que aún no comprendemos. Siempre he oído que lo sobrenatural no existe, que es simplemente una región del conocimiento donde no ha llegado aún el ser humano. Me da igual, con esa definición todo es ciencia, pero lo que está claro es que no entendemos ni podemos explicar gran parte de lo que nos rodea, a pesar de los enormes avances que hemos conquistado con los siglos, gracias al esfuerzo de la comunidad científica y a una indispensable caterva de mentes brillantes. No tenéis más que echar un vistazo a la cosmología moderna o a las teorías que pretenden dar cabida a la gravedad dentro de la Teoría del todo para darte cuenta de que la “magia” nos rodea y es todo aquello que nos supera y aún no comprendemos. Por supuesto que nuestros sentidos no bastan para abarcar todo cuanto nos rodea. A veces, ni la propia imaginación llega. 

Presentación de "Cuando el diablo se aburre" en la librería "Estudio en Escarlata" de Madrid

8. ¿Por qué optas en la novela por un final relativamente fantástico/oscuro en lugar de un desenlace más cercano a la supuesta realidad? 
Bueno, en mi opinión, ese final tiene dos lecturas: una más prosaica y otra más alegórica. Quien me haya leído en obras anteriores, sabrá que soy un escritor surrealista y metafórico, más de sentimientos y sensaciones que de narrativa pura, aunque también la he cultivado. A mi juicio, la pregunta que hay que hacerse en cuanto a ese final es la siguiente: ¿es un final triste para el protagonista o realmente ha conseguido lo que deseaba? ¿Es el diablo —el Mal—, un ingrediente necesario para sobreponernos a toda moral en pos de nuestros objetivos? Ahí lo dejo. 

9. Volvamos a temas más terrenales. La tecnología ha ayudado a que hoy día cualquier persona pueda publicar un libro con facilidad. ¿Crees que la autopublicación es beneficiosa, o en realidad puede perjudicar a la calidad de lo que se publica? 
La autopublicación es una opción loable cuando uno ya ha sido reconocido varias veces por filtros editoriales convencionales. De otra manera, pienso que es un atajo ante la ansiedad de ver publicado algo cuando aún no se ha aprendido a escribir (si es que se puede aprender a escribir). Todo debe llevar su ritmo y hay que respetar los tiempos. Otra cosa es que en este mundillo haya, en ocasiones, filtros editoriales irrisorios que no se alejen demasiado de la autopublicación o de la publicación de amigotes. De todo he visto a estas alturas. Ahora bien, no soy quién para juzgar a nadie, y todo el mundo es libre de autopublicarse y darse a conocer. El problema aquí es la saturación del mercado, que no sería un problema per se si no fuera por la falta de información del lector a este respecto. La gente, en general, no conoce la realidad del mundo literario, ni tiene por qué conocerla. Yo tampoco conozco la realidad del mundo de la costura y seguro que ofendo a algún colectivo cuando me compro alguna prenda en concreto. Quiero decir que el lector se ahoga en el mar de novedades, y si a esto le añadimos autopublicación sin filtro, pues corremos el riesgo de acabar todos en el mismo saco.

10. ¿Crees que es viable para un escritor de género vivir de la literatura en nuestro país? 
A esto me refiero. Quizá haya gente fuera del mundillo que piense que esto es posible. La respuesta es un rotundo no. Y si alguien te dice que sí, no es que esté viviendo de la literatura como tal, estará viviendo de elementos aledaños a ella. Yo con vivir de esto me refiero a escribir lo que me apetezca y que me paguen por ese libro lo suficiente como para tener una casa y dar de comer a mis hijos. Eso en la literatura de género no existe en este país. Tampoco existe en ningún otro tipo de literatura, salvo excepciones que todos conocemos, y vienen de otro tiempo, de otras condiciones, están en cartera en empresas editoriales que saben que con solo el nombre del autor les da para seguir adelante. Pero seguro que hay libreros que venden género que pueden vivir de ello. Incluso algún editor. Puede ser. Pero no escritores. 

11. Refiriéndonos a género fantástico o de terror, ¿cómo ves el panorama literario español? 
Conozco amigos dentro del mundillo, pero no estoy al corriente de todo lo que se escribe. Tengo nombres escritos en rojo como los de Darío Vilas o José Miguel Vilar-Bou, pero por norma general trato siempre de leer lo que me interesa y huyo de amiguismos o proselitismo mal entendido. Como en todos lados, hay buenos y malos libros, no por ser género español es peor, ni a la fuerza tiene que ser mejor, lo que sí que es evidente es que a nivel comercial o de “gran literatura” está denostado y ocupa un lugar bastante pobre en comparación con el mundo anglosajón, donde tiene una consideración radicalmente opuesta a la que tiene aquí. 

12. La edición de «Cuando el diablo se esconde» que ha llevado a cargo Dilatando Mentes me parece digna de elogio. ¿Cómo ha sido tu experiencia con la editorial? 
Es una edición preciosa, los editores han puesto mucho de ellos mismos a la hora de preparar este libro, del que estoy muy orgulloso. Además, se mueven para que el libro no se quede estancado y hacen lo posible para darlo a conocer. Más allá de todo esto, que es lo que uno debería esperar de una editorial pequeña pero apasionada, está el trato personal, con el que no podría estar más contento. Tan contento estoy que el año que viene publicaré mi obra más arriesgada y personal con ellos en una edición que promete ser espectacular. 

13. ¿Cuáles son tus obras referentes en cuanto a terror? 
De adolescente, me marcó sobremanera IT, de Stephen King. Ahora mismo te podría decir La Ciudad, de Mario Levrero, que es un tipo de terror angustioso, surrealista, mucho más próximo a lo que me gusta leer y escribir. En realidad, aunque suene extraño, no soy un gran lector de literatura de terror, tampoco como escritor es que sea mi tendencia favorita. Considero que el terror debe formar parte de todo género de literatura, porque el terror y el miedo forman parte de nuestras vidas, así que no busco específicamente “literatura de terror”, sino libros que me hagan sentir cosas. 

14. ¿Cuál es para ti la novela perfecta, esa obra que te hubiera gustado escribir? 
El pasado, de Alan Pauls. Por todo. Es la novela más satisfactoria y la que más me ha marcado de todas cuantas he leído. 

15. Recomiéndanos alguna joya oculta que creas que merece un reconocimiento que no ha tenido. 
El valle de los avasallados, de Réjean Ducharme. No es una novela para todos los gustos, ni siquiera creo que sea una novela como tal, pero Réjean es el mejor escritor que ha existido jamás. Nadie se expresaba como él. 

16. Si atendemos a tu producción literaria, vemos que además de terror has tocado la novela negra, el surrealismo, el thriller y hasta el erotismo. ¿Cuáles son tus próximos proyectos? 
Mi próxima publicación es un díptico de dos libros de relatos surrealistas ilustrados por la excelente Verónica Leonetti. Se trata de una de mis dos obras más personales, desde luego la más arriesgada y la que mejor me define como autor. Tengo escrita otra novela, una bestialidad de ficción autobiográfica que me gusta definir como surrealismo costumbrista y para la que estoy buscando la mejor casa posible. Estas dos son, sin duda, mis dos obras favoritas y también mis cumbres estilísticas y temáticas hasta la fecha. En la actualidad, sin embargo, estoy con una novela de ciencia-ficción en la que estoy plasmando todas mis inquietudes en el campo de la física. En realidad es una amalgama de surrealismo, ciencia, novela negra, romance, erotismo y terror, un poco esa mezcla de géneros con la que siempre he jugado y gracias a la cual cada obra es un microcosmos en sí misma y uno puede disfrutar siendo quien es sin tener que estar adscrito a ninguna incómoda etiqueta. 

Para acabar, me gustaría agradeceros vuestro interés y amabilidad, así como haber elegido “Cuando el diablo se aburre” como lectura para el club. Para mí ha sido un gran honor y una alegría.

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